martes

Caricias Oculares

Caricias oculares.

Golpean a la puerta sale apresurado del apartamento, se le hizo tarde una vez más. En la puerta se detiene abruptamente al encontrarse con un par de cuerpos vestidos en ponchos negros tan obscuros que reflejaban la luz de la noche. Un encanto se apodera de David, un instante sin tiempo, el hechizo se pausa al escuchar una voz que demanda entrar, la razón impera y niega la entrada.

Un instante después David se encuentra en su sala sentado frente a ellas, un vacío de palabras inunda la habitación. Las paredes escurren susurros y los objetos se desvanecen. La conversación continua, el silencio se rompe, un sonido vibra desde las entrañas de David -- ¿quién eres?-- la mirada se dirige a las sombras en la pared detrás del sillón interceptadas por el reflejo de un cuadro que anhela ser mirado. El ambiente evoca un suspiro y el oxigeno corre nuevamente. Se siente un alivio.

La mirada cuadriplicada se enfoca directo al pecho de David le arranca los huesos explotando la carne y su sangre en la pared pinta aquellos susurros, delineando versos que responden el enigma.

En un parpadeo David lee aquellos hermosos y escurridizos trazos; Sabe que no hay nadie más en el

mundo: todos los otros seres han muerto, comienza a entender la naturaleza de la situación un par de pares, haciendo su existencia más cotidiana de lo normal. La autómata actitud del par resonaban en unísono tejiendo la red del sueño en el que David vivía,   Entre cada hilo se deslizaba y cabalgaba su alma y en cada aparición el mismo instante se repetía mostrándose como una dulce revelación; Una mujer está sentada sola en una casa observando aquella habitación.  


"Sola y su alma, cuento a partir del cuento  de Thomas Bailey,
Una mujer esta sentada sola en su casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo;todos los otros seres han muerto. Golpean a la puerta. 

miércoles

Impresiones


Impresiones

Deja pasar el canto,  
pasa el encanto,
escucha la música,
deja pasar.
Flotando, la delicadeza sucumbe.
Un canto toma el ritmo,
sangre fría tiemble. 
Susurra, un grito,  se aleja.
El eco  asemeja la acción
Reencuentro, la carne responde
Las arañas trazan el flujo, 
la pausa jugó el esquivo
¿navegar?, negar,
un hada muere,
cada vez que se niega el ritmo.


martes

Deseo Di-suelto

Deseo Di-suelto

Ecos torácicos susurran un orgasmo.
Germina la presencia,
su piel cerca,
acecha, detrás el deseo.

Miro el silencio, un paréntesis,
la multimedia llama, suspenso encriptado.

!Implosión! que extermina un eco.
Gemido en el paréntesis,  un órgano.
Halo de objeto, el encanto.

Un eco,  unisono,
 gemido, reflejo estridente.
Risas que devienen,
el cause se viene.
deseo de.
 Muerte, te alcanzo,
me acecha.

Di-solvencia de encanto,
me gusta,
dis-vuelve ,
tu mira-DA

Solubles gemidos en tentaciones disueltas.

Sincrética Seducción


miércoles

Piroformación

Piroformación

Viajando de madrugada


En aquellos instantes el tiempo cambio su escala, diecinueve  minutos vividos en sesenta y ocho mil cuatrocientos segundos, sirvieron de escenario para la ignición del punto de ebullición. Los choques dérmicos afloraron la consistencia, una burbuja conjugo la escena y el tiempo cedió a la trampa.

se-da


se
DA
ce

jueves

Un pedaleo

Un (el viento se cuela por las hendiduras, la calles se desvanecen, se aglomera la nada, flujo continuo de transformaciones, un elemento se mantiene y se escurre entre ríos de asfalto, la luna acompaña la dirección,  un pasajero se vuelve mi acompañante, la celeridad se apacigua, las imágenes se separan y regresa el todo a la nada) pedaleo.

miércoles

Pedaleando en 1949


Un Pestañeo


Un (Acuosa densidad. Perpetuo movimiento reflexivo,vacío parafraseado; verde palpitar, amnesia amarilla y platas de relámpagos.) pestañeo.

Sobre la Dimensión


Sobre la dimensión;

Pues yo creo que tendría unos 6 ó 7 años estaba chiquillo en ese entonces me gustaba descansar sobre los arboles, una tarde disfrutando los placeres del campo sobre un viejo roble que se encontraba a un costado de un condominio de pajarracos, el cual simulaba una pirámide invertida revestida de agujeros que formaban un espiral. 



Un lugar normalmente tranquilo de peculiar suavidad, donde se podía escuchar uno que otro aleteo y en ocasiones algún chirrido de aquellas palomas. Pero esa tarde algo cambio la apacible familiaridad de aquel sitio.

Un estruendo comenzó a surgir del fondo del palomar acompañado de graznidos, en menos de un parpadeo el cielo se encontraba cubierto por una mancha de aves. !Oh bello enigmático espectáculo!, pero nada comparado con lo que paso un segundo después; ! El cielo se partió!. (Una nueva percepción encontré, la cual llame dimensión).

Esta ruptura en el cielo atrapó la parvada y desaprecio junto con ella. Este fenómeno jamas lo comprendí  y sobre todo nunca tuve otro igual, pero había  entendido algo acerca de las los diferentes planos en tanto energía y materia.

Muchos años después ya aquí en el D.F platicando con mi amigo el cura de la iglesia, le comente mi experiencia acerca de lo que yo llamo “dimensión”, buscando una posible explicación. Para mi sorpresa el cura sonrío y  dijo; “ese es un asunto serio pero te explico, existen diferentes dimensiones o planos de conciencia pero hay 2 fundamentales de los cuales debemos de procurar; la cuarta dimensión donde viven ángeles,  santos y demás entidades divinas y la doceava dimensión donde vive dios padre”. 

Las demás dimensiones son aun más enigmáticas, no son nombrables, lo importante es saber que están ahí.

Compendio de Relatos verdaderos.

jueves

so-presa


En la cotidiana sorpresa, una posible incidencia,
Una vitrina para preguntas de esencia,
Coincidencias con prudencia,
Y en esencia su ausencia.

Escribe;




Escribe; 

 Palpitaciones  lunares. 
 Sonetos suaves, delicadas notas dérmicas,  
  se pierden en versos.  
 Alquimia que estremece el esqueleto
 vertebra por vertebra  regocija
 el epígrafe.